PRESENTACIÓN Los iconos son obras de arte muy antiguas y extremadamente frágiles, por ello antes son examinadas por nuestra experta en arte bizantino Jelena Savkina. Algunos de los iconos requieren pequeñas intervenciones, debido en su mayoría a la perdida del color y la carcoma. De otros iconos que nos llegan las tablas no están adheridas y algún travesaño ha desaparecido, una mala conservación hace que al menor movimiento de las planchas se pone en peligro la integridad del lúcido y de la pintura. Los iconos llegan a veces con capas muy gruesas de barnices dados sobre la pintura, en su mayor parte llegan al taller de restauración con un color marrón oscuro debida a las capas de olifa dadas como barniz protector de la obra, esta se retira con disolventes orgánicos; esta laca de especial composición a base de aceites vegetales tenía la propiedad de oscurecer, ocultando los colores casi por completo, algunos clavos oxidados también son retirados para que o se destruya la madera que rodea. Al restaurar alguna pieza hemos encontrado otros iconos pintados en siglos anteriores. A principios de siglo el restaurador pintaba los espacios faltantes o dejaba en la pintura inicial fragmentos de pinturas posteriores. Actualmente ya se usa la técnica moderna para la restauración como son los rayos x, los rayos ultravioletas y la microscopia binocular. Las imágenes han podido ser retocadas ya con anterioridad a la llegada al taller, normalmente cada cien años el icono era renovado pintándolo nuevamente, por eso es posible hallar sobre muchas tablas de iconos capas de colores de varias épocas. Nosotros restauramos los iconos tiñéndolos con sus tonos originales utilizando colores de origen mineral. Incluso la liefca que utilizamos (base de pintura), es del único sitio en Rusia que venden la cola del esturión para trabajos de restauración de iconos, esta empresa cerró quedándose nosotros con la producción que quedaba. Muchos iconos vienen con un marco de la época, otros sin embargo
son marcos que sus dueños han puesto con posterioridad, y por ello
no pertenecen al siglo de la pintura, lo mismo ocurre con los recubrimientos
de la obra en metal o en plata, varios si pertenecen a la época
del icono otros fueron añadidos más tarde para preservar
la obra del polvo. |